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MATADEROS 1911
   
 

Las paredes de adobe crecían tímidas a la vera de las zanjas, estas pobladas de yuyales que prosperaban a gusto en aquella tierra que ni soñaba con el asfalto.


El progreso, sin embargo existía... claro está, que era un progreso acorde con esos tiempos, donde todo se hacía a fuerza de corazón y de coraje. Mozos de a caballo hermanos gemelos pero porteños de los reseros de tierra adentro que hoy ya son bronce, trotaban por estos predios bañados por el aroma campero de los corrales, o desfilaban por el estrecho puente de madera trasponiendo el molinete que evitaba chapuzones a los apresurados por cruzar el arroyo Cildañez. Estamos hablando de las actuales calles Justo A. Suárez ( F.Bilbao ) y Lisandro de la Torre ( San Fernando, Tellier ) y el lugar, y el puente que el cemento y las luces de mercurio borraron para siempre, tiene que ver con nuestra historia.


Un grupo de jóvenes entusiastas, hicieron del paso su lugar de reunión, su lugar de charla y amistad. Las tardes soleadas fueron propicias para sus cuitas, sus bromas, sus sueños y, entre esos sueños el deseo de hacer algo entre todos, algo que uniera definitivamente esa amistad.


Y el fútbol, que estaba en los comienzos de su gran difusión y popularidad en nuestro país fue el medio para que aquellos muchachos decidieran hacer realidad esa unión y el deseo de hacer algo entre todos.
¿ Cuantas charlas cuantos devaneos, habrán prolongado la iniciativa?... lo cierto es de que aquel martes 1 de Julio de 1911 nació, en aquel puente que cruzaba el Cildañez, el “ Foot – Ball Club los Unidos de Nueva Chicago “, un nombre que aún no había acriollado el vocablo inglés, pero que indica la vocación de compartir un esfuerzo y determina el lugar geográfico urbano de sus componentes.


Nueva Chicago barrio, Nueva Chicago institución, y el celo por demostrar la destreza en el campo deportivo, enfrentando a otros equipos, a otros barrios de los suburbios porteños.

 
 
José Eduardo Weidmann.
 
 
INICIACIÓN DE CHICAGO
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En el año del centenario del 25 de Mayo, los porteños tuvieron ganas de hacer muchas cosas para celebrar el primer siglo de la Revolución: en la ciudad se realizaron importantes obras y festejos, entre los que tuvieron mayor repercusión popular, se destacó el campeonato sudamericano de fútbol en el que triunfaría la Argentina. Aquí en nuestro barrio la Escuela de la Recova, protagonizó unos hermosos y multitudinarios desfiles, de alumnos, de gauchos y de gente, y hay fotos de aquella época donde se ve la aceptación del público.

 

Pero podemos comenzar diciendo que cuando una barriada y una institución se hermanan, el hecho se vuelve positivo y trascendente, pues hoy es una entidad señera y rectora entre sus similares de nuestra barriada de Mataderos y con proyección en el ámbito nacional pues se la considera una de las antiguas del país.

 

Sus comienzos datan de los primeros años del siglo pasado, cuando un grupo de muchachos soñadores, encaramados en la estructura de un desvencijado puente de madera, enclavado en la esquina de San Fernando y Merlo, es decir Lisandro de la Torre y Francisco Bilbao, un frío día del primero de julio de 1911, comenzaron a creer en el mañana.

 

Aquel viejo puente, vado obligado para cruzar el arroyo Cildañez, en aras del progreso debió ser desmantelado para  dar lugar al entubamiento del arroyo; sin embargo tan nostálgico destino habría de servir para aquellos pioneros como acicate y estímulo.

 

En efecto, en aquella lejana época, aquel puñado de jóvenes enfervorizados de espíritu deportivo, forman un equipo de fútbol de carácter local, sin llegar a pensar que esa romántica inquietud llegaría a cristalizarse a través de los años en tan importante Institución.

 

El primero de julio de 1911 suponemos que era un día frío de aquel invierno, pero los jóvenes de l5 a 20 años  superan fácilmente las temperaturas bajas, y ese grupo que con las manos en los bolsillos se hallaba en esa esquina, se habían reunido para tratar de formar un equipo de jugar a la pelota.

 

Todos ellos vivían sobre la Avenida de Chicago y estaban cambiando ideas sobre el juego: ya existían los clubes con los nombres de River Plate,  Boca Juniors, Racing, hasta se nombraba a los ya viejos como el Quilmes, Gimnasia, Banfield....y todos los días aparecía uno nuevo, y como en el barrio todavía no había aparecido ninguno organizado, comenzaron a debatir este asunto, y el que   parecía más entendido, propuso su formación;  e imaginamos el diálogo:

  • Sergio Varela: Tenemos que formar un club!

  • Benjamín Picazza: Claro que si! Pediremos ayuda a alguien y listo.

  • Felipe Maglio: Lo primero es darnos un nombre....

  • Cristóbal Cambiasso: para tener una identidad

  • Carlos Rodríguez: Podría ser La Estrella del Oeste...

  • Antonio Carini: me suena un poco afeminado.

  • Gastón Lespy: Claro, debe ser algo más nuestro, más de aquí-.

  • José M.Varela: Nosotros somos amigos, vivimos sobre la Avenida Chicago y pienso que podría ser “Los Unidos de Chicago”.

  • Todos a coro: Muy  bien, lo aprobamos.

Después fueron pensando y el nombre exacto elegido fue el de “Los Unidos de Nueva Chicago Fobal Club!” y todos saltaron de contentos sobre ese puente de madera, cuyo crujido  los llamó a la serenidad.

 

En ese momento pasó una chata, de las muchas que iban al Matadero a llevar pasto; la conducía don Leopoldo Roldán, un empleado de la estancia de don Juan Naón, que pasaba muy a menudo por allí, porque todos los días llevaba en sulky a  los hijos de su patrón  y amigos de éstos,  hasta la escuela de la recova. Había escuchado el nombre propuesto y la aceptación unánime; paró el carro y dirigiéndose al grupo de amigos les dice:

  •  Chicos, ¿por qué no van a ver al adivino de Av. Chicago y Jachal?

  • Hola, ¿qué tal don Leopoldo?

  •  Bien chicos, en mi trabajo.

  • Qué verde es el pasto que lleva hoy...

  • Y claro, don Juan cuida mucho su estancia.

  • Y a Ud. también, parece, eh?

  • ¿Por?

  • Y, dicen que le regaló un terreno sobre la calle Ibáñez.

  • Ah sí, voy a construir una casita...

  • Qué nos dijo  del tipo de la calle Jachal ?

  • Les digo que vayan a verlo al adivino.

  • ¿Para qué?

  •  Y, para saber como les irá en los partidos; es un viejito que adivina todo.  Y al continuar su camino les gritó: Quiero ser el primer socio!

  • Miren muchachos, han visto el color verde del pasto?

  • Y claro, ¿qué querés que sea azul?

  • Digo que si se combinan los colores, pueden ser los nuestros.

  • Qué bueno: Verde como la esperanza y el Negro hasta la muerte como las rayas de la caja.

Y como era original, también por unanimidad fueron aceptados los colores.

Y corriendo fueron a la tienda de Perretti en la avenida entre Cosquín y la diagonal Cárdenas, y le explicaron lo que habían decidido y lo que pretendían hacer, agregando que hay un solo inconveniente: ninguno de nosotros tiene un mango....

Don Perretti con amplia sonrisa y con sentido de colaboración, prometió hacerse cargo de las camisetas.

 

Ya contentos pasaron a lo del adivino, pero como nadie contestaba al llamador de la puerta, decidieron volver más tarde.

 

Pero también necesitaron una sede, un lugar donde reunirse, para cambiar opiniones, para labrar el acta, y estaban pensando como resolver el gran problema cuando se le ocurre a Sergio Varela decir:

  • Ya está: hay un  tipo macanudo, que es el director del Mercado, don  Alejandro Mohr, con quien trabaja Maglio, que ayuda a todo el mundo y nos  va ayudar a nosotros también. Y lo fueron a ver en el Centro Social Chicago sobre la calle San Fernando, donde tenían un escenario y un salón nuevo recién estrenado.  Los recibió el señor Mohr, quien, les dijo que aparte de la sede, necesitaban la cancha, los arcos.....

  • Sonamos (pensaron los chicos.) pero al ver la expresión en la cara de cada  uno del grupo, agregó: Vayan al baldío de Tandil y San Fernando, donde hay un pequeño surco de agua, que no les va a molestar: encontrarán varios postes para formar los arcos, y en Los Perales hay una casilla que pueden usar, para lo que más necesiten.

Locos de contento fueron allí, como asientos, fardos de pasto, como escritorio, también fardo de pasto y en un papel labraron la primera acta, en la que consta la primera Comisión Directiva y aparece como presidente Pedro San Martín. Era un seudónimo que quiso usar Carlos Rodríguez, el secretario fue José M.Varela que firmó el acta juntamente con Felipe Maglio.

 

Ya con existencia, corriendo fueron a colocar los arcos en la primera cancha y con una pelota que les había dado Perretti, practicaron los primeros tiros, las primeras gambetas, y Rodríguez resultó toda una revelación en el arco.

Después fueron a ver al adivino.

  • ¿Es cierto que Ud. adivina?

  • ¿Quien le dijo eso?

  • Don Leopoldo.

  • Bueno qué quieren saber?

Se quedaron con el durante varias horas y conocieron los pronósticos hasta el fin del siglo veinte.-

Quedaron fascinados. Supieron que iban a ganar y a perder, de manera que festejarían  los triunfos y llorarían las derrotas, pero también se enteraron que al año siguiente iba a ser presidente un señor de apellido Grillo, y que luego el nombre del club sería cambiado.

 

¿ Como, como?

 Uds., tienen que crecer, y en su momento oportuno dentro de algunos años el nombre cambiará...

  •  Pero cual va a ser?.....

  •  El nombre será “Club Atlético Nueva Chicago”

  •  Ah bueno, no es tanto el cambio, ese nombre nos gusta...

  •  Van a ganar muchos partidos y llegarán a ser Campeones morales...

  •  Y eso qué significa?

  •  Que merecían un campeonato pero se lo darán a otro Club.-

  •  Y cuando sucederá eso?

  • Faltan catorce años todavía, y otra vez allá por 1980 o 1990, sí, van a ser

  •     campeones de la categoría-.

  •  Ah bueno, falta mucho todavía,. sonrieron incrédulos-.

  •  El equipo llegará a tener jugadores de renombre internacional. Y tendrán

  •     otros Presidentes, uno será don Gacio Mastache.

  •  El que tiene el negocio en la esquina?

  •  Sí ese, y después vendrá don Fernando Ghio..-.

  •  Ese que tiene un almacén enfrente del otro?

  • Así es, y los ayudará mucho, y además un médico será presidente y también dirigirá los destinos del club un....Cura!

  • (Me parece que está boleteando, pensaron todos.)

  •   ¿ Pero si aquí no hay iglesias....

  •  Mire señor, nosotros queremos que nos diga algo de nuestro equipo.

  •  Ya les dije, ganarán y perderán...pero les aseguro que  dentro de unos 30 años un cura va a ser presidente del club

  • Pero ...¿nada más? (volvieron a pensar descorazonados).

  • Bueno les puedo decir que el Club, tendrá una gran cancha, con gradas de madera primero, luego de cemento, y hasta tendrá una Escuela y un parque polideportivo....y poniéndose ambas manos sobre los ojos, les agregó: "El año que viene será presidente un señor Grillo, y por suerte van a tener una comisión Honoraria  en apoyo a esa Comisión Directiva, que va a estar dirigida nada menos que por Alejandro Mohr...

  • Ah bueno, eso sí, es lo mejor que hay en los Mataderos.

    Y el adivino sin quitarse las manos de los ojos, continuó diciendo como si fuera  una máquina que hablara: "El porvenir es bueno, integrarán las comisiones directivas, hombres importantes de nuestro barrio, habrá doctores, escribanos, profesionales, médicos, etc. que serán presidentes; habrá gente que se ocupará mucho del engrandecimiento del club a medida que pasen los años; lo único que lamento es que yo no veré nada, pero Uds. sí porque son jóvenes yo no veré el partido del 22 de agosto de 1926, ni siquiera veré las presidencias de don Fernando Ghío, o la del hijo de don Alejandro,  José Luis Mohr, o las de Guillermo López; y les puedo decir más : estoy viendo que un político sindical también será  presidente, y durante muchos años será secretario un doctor medio petizo pero muy inteligente que se llamará Maccarone, y hasta el gerente de un banco cercano dentro de sesenta  años más  o menos, será secretario de actas allá por 1972 o 1973.     

  •  Los chicos se miraron entre sí, como diciendo que el adivino estaba boleteando demasiado. Será un vidente o un boletero? se levantaron, le agradecieron sin saber lo qué y se retiraron., pero estaban contentos porque habían dado vida a un club ese Primero de Julio de 1911.-

Claro que el primer presidente fue elegido entre los fundadores, que en su mayoría  pensaron que el que reunía las condiciones que se necesitan para manejar una institución, era Pedro San Martín, que resultó un auténtico propulsor del club, debido a su tesonera y eficaz labor desde su puesto de Presidente , pues fue honesto  incansable, un ejemplo que los simpatizantes comenzaban a tratar de imitar y al mismo tiempo fue elegido Capitán del equipo José Varela por sus condiciones de mejor jugador, sabiéndose que el primer equipo que se constituyó estuvo formado por : Carlos Rodríguez al arco, defensores: los hermanos Rivarola; la línea media la formaron Cristóbal Cambiasso, Velázquez y Taboada. Y la delantera, por Lamela, Berdina, José M. Varela, Sergio Varela. y Alfredo  Casazza.

(Este, en 1989, a la edad de 101 años participó de los festejos del centenario de Mataderos., y se quedó a mirar el Baile de la Nostalgia).

 
 
Ofelio Vecchio.
 
 
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